MEMORIAS TERTULIA / CÍRCULO DE PALABRA COMUNIDAD CARARE
FECHA: 8 DE SEPTIEMBRE DE 202
El siguiente texto referencia las reflexiones en la tertulia / círculo de palabra, realizada por la Comunidad Carare bajo la guía y enseñanza del Abuelo Taita Orlando Gaitán. Equipo relator: Andrea García, Natalia Ciódaro.
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Reflexiones y compartires sobre los diversos tipos de orientaciones sexuales.
La curiosidad por la sexualidad se da en el niño o niña que explora su cuerpo, sus zonas erógenas donde se empieza a gestar el placer. En la etapa de la adolescencia, sobre todo, es donde se disparan las hormonas y se genera una curiosidad por la sexualidad, pero también en la vida adulta, después de tener una relación heterosexual pueden darse otras orientaciones sexuales. Es importante reconocer en la sexualidad la connotación biológica o fisiológica y qué implica la connotación bioquímica del organismo a nivel neurológico, a nivel cerebral y la importancia del hipotálamo, que tiene relación específica con el proceso de la sexualidad y de la orientación sexual. Desde la ciencia puede evaluarse como algo que ya se trae, con lo que se nace, relacionado con la genética, dada la justificación del funcionamiento de lo neuronal o bioquímico en el sistema nervioso, pero no es la única causa de la orientación sexual, es decir, es difícil y pretencioso definir una cuestión tan compleja y profunda como es la sexualidad y las orientaciones sexuales en la pregunta de: si se nace o se hace, en ese caso también valdría la pena preguntarse si la heterosexualidad se nace o se hace, al ser también aprendizajes sociales y culturales. Vivimos en una sociedad donde la heterosexualidad es la norma, y en ese sentido, lo que se piense o se sienta de las diferentes orientaciones sexuales se considera mal, una enfermedad o un trauma.
Si bien, la orientación sexual puede darse a partir de un trauma vivido, un abuso, o situaciones de linaje, no solamente es así, es mucho más complejo. Hay una diferenciación importante en los conceptos de: identidad de género, orientación y prácticas sexuales. La identidad de género es como me identifico yo, como persona, como masculino o femenino, la persona que siente una disonancia entre su sexo y su identidad de género se denomina transgenero, transexual o
travesti, entre otros.
La orientación sexual es con quien hay atracción sexual y emocional, personas con las que logro establecer vínculos sexuales y emocionales, donde hablamos de heterosexualidad, que es el modelo social perseguido por las tradiciones de familia y se basa en la atracción sexual del sexo opuesto; la homosexual que se basa en la atracción sexual del mismo sexo que se nombra como lesbianas o gays y bisexualidad es la orientación sexual o emocional de atracción a cualquiera de los dos sexos, asi como la pansexualidad que es la atracción independientemente de su sexo o identidad, no se tiene en cuenta el género maculino o femenino, si no la atracción qeu se siente por la persona como tal. Hay registros históricos de que existe desde la antigüedad, las orientaciones sexuales como la homosexualidad y bisexualidad, y que estás han estado muy marcadas por la cultura.
Y las prácticas sexuales que refieren es a la actividad sexual y las diversas conductas sexuales, sean individuales o comunitarias.
Otra orientación sexual es la asexualidad donde la persona se abstiene de tener una relación sexual, es más una decisión o estilo de vida que elige la persona, en algunos contextos culturales o religiosos es asociado a una práctica para alcanzar un grado de elevación espiritual. Desde la ciencia o la medicina no es considerado un trastorno como si son considerados otras prácticas sexuales como el voyerismo donde la persona siente satisfacción sexual viendo actitudes íntimas o eróticas de otros, o de su pareja, biológicamente sienten esa estimulación y necesidad fisiológica y recurren a prácticas como la masturbación, por una necesidad física más que mental o romántica.
La antrosexualidad, personas que por diversos motivos no se les puede identificar con ninguna orientación sexual. También está la sapiosexualidad es cuando se siente una fijación o una atracción sexual principalmente por una persona que demuestra gran inteligencia, cuando se escucha o interesa en lo intelectual se despierta el interés sexual. La demisexualidad es cuando una persona se siente atraída por otra a nivel sexual, pero no es por lo físico, por lo que tiene o por su intelecto sino por una conexión emocional o afectiva.
En cuanto a la orientación y crianza que pueda darse a los niños se habló que los niños comprenden con mucha más sencillez que los adultos y muchas veces la información que se les da por parte de los adultos, viene cargada de juicios e ideas
preconcebidas que sesgan y confunden el sentir del niño.
Cuando por miedo a que los niños tengan una mala orientación sexual en base a nuestro criterio o percepción de cómo debería de ser, o en el ideal de que sea a favor de la evolución o de la procreación de la vida humana, muchas veces eso puede empujar o condicionar a presiones que generan controversias en sus emociones o en su mentalidad.
La orientación adecuada que puede darse a los niños, puede estar enfocada respeto y buen manejo de su sexualidad, que no se desvié a una sexualidad enfermiza, a una sexualidad de daño a alguien, que ocasione o que genere un problema en connotaciones sociales o de vida de la persona.
